Una de las causas más comunes del abandono del gimnasio es que nos aburrimos y acabamos dejándolo. ¿Qué podemos hacer para que esto no pase? Muy fácil: buscar una actividad física que nos guste y nos motive.

Movernos al ritmo de la música es una actividad aeróbica muy completa, con grandes e inmediatos beneficios físicos. Los últimos estudios demuestran que favorece a personas de todas las edades, mejorando la salud cardiovascular.

Pero además, el baile aporta beneficios mentales y emocionales que ayudan a mantener la motivación y la disciplina, pues es una actividad social, divertida y creativa. Bailando se trabajan la mayoría de músculos del cuerpo, especialmente el tren inferior -piernas, glúteos y abdomen-, y se aumenta la masa muscular. Tiene la ventaja de integrar todo el sistema muscular del cuerpo, ya que bailando se ejercitan una gran diversidad de músculos al mismo tiempo.

Bailar ayuda a fortalecer los huesos y a mantener el buen estado y funcionamiento de las articulaciones, lo que a largo plazo previene la artritis y la osteoporosis.

El baile, como ejercicio regular, ayuda a quemar más calorías que actividades como nadar o montar en bicicleta. Se estima que en media hora de baile se pueden quemar entre 200 y 400 calorías, lo que sería suficiente para perder peso gradualmente, si eso es lo que se pretende, y especialmente si se combina con una dieta equilibrada.

Pero además de todos estos beneficios físicos -y otros, como ayudar a mejorar la coordinación, aumentar la flexibilidad, tonificar los músculos, reafirmar los tejidos, fortalecer la espalda, moldear la figura, etc.- el baile nos aporta muchas ventajas a nivel psicológico  y emocional.

Reduce el estrés acumulado a lo largo del día, puesto que exige unos altos niveles de concentración para poder seguir los pasos o coreografías, aumentando la producción de endorfinas en el cuerpo, responsables de la sensación de bienestar. Además, es una actividad social que permite ‘compartir’ con otras personas, y estas interacciones sociales mejoran la calidad de vida.

El baile despierta la creatividad y la imaginación, porque a veces exige altas dosis de improvisación. Y puede ayudar a que una persona se sienta cómoda con su cuerpo y apariencia física. Se ha comprobado que el baile ayuda a aliviar los síntomas de la depresión y fortalece la autoestima. En definitiva, mejora nuestro estado de ánimo.

En Madrid hay una gran oferta de escuelas, gimnasios y centros que ofrecen distintas modalidades de bailes, donde se puede elegir el más adecuado a nuestras habilidades y gustos. El objetivo, en definitiva, es ponerse en forma, estar más guapo/a, ser más feliz, divertirse, liberar emociones y descargar adrenalina a través del movimiento.

  • Zumba. Es una disciplina fitness que fusiona ritmos latinos con el objetivo de desarrollar, fortalecer y dar flexibilidad al cuerpo mediante movimientos de baile fáciles de ejecutar. En cada sesión de Zumba se pueden llegar a quemar de 500 a 800 calorías. Cada sesión se acompaña con música y canciones. La estructura de la canción (verso, estribillo, etc.), va marcando los distintos pasos de baile coreografiados que lo hace tan divertido. Utiliza un estilo libre coreografiado como método de enseñanza.
  • Baile moderno. Esta actividad recoge las nuevas tendencias de bailes jóvenes y urbanos. Surge de la fusión de diferentes ritmos e influencias, y es abierto e innovador. Indicado para iniciar a niños, niñas y jóvenes en los movimientos de baile y en la mejora del ritmo. No sigue pasos ni estructuras, los movimientos son naturales y libres. Casi todas sus técnicas basan sus movimientos en la soltura corporal y la flexibilidad. No está asociada a ningún tipo de música. El bailarín puede jugar con diferentes patrones rítmicos en sus movimientos.
  • Danza del vientre. Combinación de elementos tradicionales de las danzas árabes. Su origen es controvertido (antiguo Egipto, pueblos gitanos procedentes de la India, baile religioso de las sacerdotisas en los templos, bailes a la luz de la luna con el vientre descubierto para conseguir fertilidad…) Es una disciplina que desde hace unos años ha ganado mucha popularidad en Occidente. Trabaja la flexibilidad y sus movimientos fortalecen y aportan tono muscular a la zona pélvica. Especialmente indicado para madres que quieran recuperarse del parto.
  • Bailes de salón. Incluyen en su repertorio numerosos bailes de origen latino: rumba, mambo, chachachá, samba, tango, salsa… e incluso rock&roll.  Los movimientos e interacciones se ajustan a coreografías asociadas con la música. En la actualidad se practican también como modalidad deportiva en competiciones organizadas y reglamentadas por las correspondientes federaciones nacionales e internacionales. Ayudan a quemar calorías.
  • Flamenco. Considerado signo de identidad de la etnia gitana. Tiene probados efectos en la salud física y emocional, hasta el punto de que da nombre a una terapia: flamencoterapia. El baile flamenco es muy beneficioso cardiovascularmente, libera tensiones, permite expresar emociones y elimina el estrés. Requiere de mucha fuerza y energía, y ejercita el cuerpo entero. El zapateado fortalece todos los músculos de las piernas y el braceo,  los de los brazos. Ayuda a mejorar la postura y proyecta energía y elegancia.
  • Capoeira. Es un arte marcial brasileño de origen africano. Combina facetas de baile, música, acrobacia y expresión corporal. Se caracteriza por la asociación de movimientos rituales ejecutados en sintonía con el ritmo ijexá. Se realiza por parejas. En Madrid existen gimnasios y espacios donde puedes practicar esta danza genuina de Brasil.
  • Ballet. El ballet clásico es una forma de danza cuyos movimientos se basan en el control total y absoluto del cuerpo. Las clases de ballet fortalecen el todo el cuerpo y aumentan la resistencia física. Ayudan a quemar calorías, mejoran la postura corporal, aumentan la flexibilidad y fortalecen las piernas.

Dieta saludable para bailarines
Una alimentación saludable es importante para proporcionar la energía y los nutrientes necesarios y obtener el mayor rendimiento ante un trabajo físico tan extenuante como el baile. Se trata de elegir alimentos sanos e ingerirlos de la manera más adecuada posible.

  • ¿Qué debo comer? Con frecuencia: cereales, frutas y verduras. Con moderación: embutidos, dulces, etc. El agua es básica y hay que tener en cuenta las bebidas isotónicas durante o después de cada entrenamiento.
  • ¿Cuánto debo comer? Variable según la persona (edad, sexo, talla) y el gasto diario que realice.
  • ¿Cuándo debo comer? Es importante realizar ingestas cada 3-4 horas (5 o 6 veces al día) distribuidas en 3 comidas principales y otras 2 o 3 más ligeras para reponer fuerzas (fruta, yogures, frutos secos…).
  • ¿Cómo debo comer? De forma planificada, para que la improvisación no cause una dieta repetitiva e inadecuada. El momento de la comida debe ser relajado,  a un ritmo que permita masticar adecuadamente los alimentos. En ocasiones, al comer rápido notamos malestares digestivos (dolor abdominal, gases, etc.) que impiden que nos encontremos bien al retomar la actividad tras las comidas.
    Laura Zurita Rosa, Asociación de dietistas y nutricionistas de Madrid

Método para ponerse en forma
El baile es una de las maneras más completas y más divertidas de ponerse en forma y la que puede llegar a un abanico más grande de gente, puesto que hablamos de una actividad que no supone un gran esfuerzo económico. Además, la variedad en estilos de baile permite que cada persona se adapte a sus gustos y posibilidades.

Como siempre, y en todas las disciplinas, la intensidad del ejercicio realizado nos mantendrá y pondrá en forma, dependiendo de las necesidades de cada persona. Teniendo esto en cuenta, los beneficios del baile afectan a:

  • Aparato cardiorrespiratorio. Gracias al ejercicio aeróbico del baile y, consecuentemente, la pérdida de peso.
  • Aparato musculoesquelético. Importante para trabajar grupos musculares que se utilizan de manera habitual en la vida cotidiana. Muy importante para alcanzar un tono muscular adecuado y así conseguir un buen estado de las articulaciones. Ejercicios calisténicos: ejercicios que hacen que tanto el corazón como músculos y articulaciones puedan trabajarse a diferentes intensidades sin necesidad de grandes esfuerzos físicos, pudiendo adaptarse así a las necesidades personales de cada uno. En estos ejercicios intervienen ambos aparatos (cardiorrespiratorio y musculoesquelético) y son especialmente buenos para personas de mediana y tercera edad, así como para aquellos que tengan algún problema físico.
  • Sistema nervioso. Vista, es muy importante ver para aprender; oído, desarrollo del sentido del ritmo, escuchar y ejecutar; memoria, retención de los pasos de baile que permite la repetición y el aprendizaje. De esta manera estimulamos las neuronas espejo; tacto, algo muy importante dado que muchas modalidades de baile se realizan en pareja; mejora de la psicomotricidad.
  • Favorece las relaciones sociales. Todos estos beneficios muestran el trabajo que realiza el baile en nosotros a nivel global. Por ello es una disciplina muy recomendada, tanto a nivel médico como a nivel social y personal.

Alberto Sánchez, director de la Escuela de Baile Madrid47

Fuente BAILARTE